Si el diferencial de casa o del negocio salta de vez en cuando sin que haya ninguna avería, es muy probable que la solución sea un diferencial superinmunizado. Te explicamos qué es, en qué se diferencia de un diferencial convencional y cuándo merece la pena.
El diferencial compara la corriente que entra y la que sale de la instalación. Si hay diferencia, parte de la corriente se está fugando a tierra (por ejemplo, a través de una persona o de un aparato averiado) y el diferencial corta. En viviendas, el REBT exige diferenciales de 30 mA de sensibilidad para proteger a las personas.
Es un diferencial (normalmente tipo A) con una inmunidad reforzada frente a las perturbaciones que provocan disparos intempestivos: armónicos, corrientes de alta frecuencia y picos transitorios generados por ordenadores, iluminación LED, fuentes de alimentación, variadores o descargas atmosféricas. Sigue protegiendo igual frente a fugas reales, pero no salta por esas perturbaciones.
El rearmable vuelve a conectar solo tras un disparo intempestivo, sin que nadie tenga que subir la palanca. Es útil en segundas residencias, bombas o cámaras frigoríficas. Si la fuga persiste, no rearma y deja el circuito desconectado.
En nuestra colección de diferenciales eléctricos tienes superinmunizados y rearmables de 2 y 4 polos. Para el resto del cuadro, mira magnetotérmicos y cuadros eléctricos.
La instalación y la modificación del cuadro eléctrico debe hacerlas un instalador autorizado. Esta guía es informativa.
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